“MAMÁ, PAPÁ: QUIERO SER IDOL”

Si les preguntas a los niños españoles qué quieren ser de mayores, las chicas contestan que profesoras y los chicos futbolistas. Y desde hace unos cuantos años, hay un nuevo intruso: “quiero ser un youtuber“. En Corea del Sur, muchos niños sueñan con ser idols. Y, de una forma u otra, es exactamente lo mismo: cuando somos pequeños sólo queremos brillar.

Incluso aquellos que son más tímidos sueñan con el éxito frente a las masas. Todos buscamos un trabajo que nos guste, que nos haga felices y nos dé dinero para comer y cubrir nuestros caprichos. ¿Cómo va un niño a no aspirar a jugar en el Real Madrid si las vidas de los futbolistas son de película?

Resultado de imagen de EXO
EXO es el grupo idol líder de ventas en Corea

Pues algo parecido sucede con la figura del idol: alguien que es el canon de belleza de la nación, que se lo pasa pipa encima de un escenario, que también sale en la televisión en tu serie favorita y que además anuncia los cereales que te comes en el desayuno. Esta cercanía constante incita a los más pequeños a soñar con ese trabajo ideal que en realidad es más inalcanzable de lo que imaginan y es menos perfecto de lo que creen. 

¿Quiénes buscan idols?

Los sellos discográficos en Corea del Sur son auténticas máquinas de producción de artistas. Las empresas que hay detrás son gigantes del entretenimiento. S.M. Entertainment, fundada en 1995, tiene un valor de 1.24 billones de dólares y su firma incluye productoras de cine, gestión de eventos e incluso agencias de viajes.

Y como ella, YG Entertainment y JYP Entertainment se encuentran a la cabeza, consolidándose como el “big three” de la industria de la música coreana. Evidentemente, cualquiera que quiera convertirse en un grande del entretenimiento acudirá a sus audiciones y, si le sale mal, siempre podrá intentarlo en las docenas de sellos más pequeños que existen.

Resultado de imagen de big three kpop
Lee Soo Man, Park Jin Young y Yang Hyun Suk, CEOs del Big Three

Hacerse notar: tres vías para que se fijen en ti 

Presentarte a una audición es la forma más habitual de que los busca talentos pongan el ojo en ti. Y por eso, todos los años, las compañías abren casting para que jóvenes del país tengan la oportunidad de demostrar de qué son capaces. ¿Puedes cantar? ¿Bailar? ¿Rapear? Esa es una buena carta de presentación, pero lo que ellos buscan es que tengas “madera de idol”.

Así, nos encontramos historias tan curiosas como la de Mingyu (Seventeen), que cantó el himno nacional en su audición y Pledis Entertainment se hizo con él automáticamente porque “necesitaban a alguien guapo en la agencia”. O la de Suzy (missA), que se iba a presentar a la selección del programa Superstar K pero cuando iba hacia el baño, un agente de JYPE le pidió que entrase a su compañía.

Mingyu (izquierda) y Suzy (derecha): dos caras bonitas

¿Qué es lo que ven en ellos? Ese es un secreto que guardan todos los street casters, trabajadores dedicados a buscar posibles estrellas por la calle. Esta es la forma de convertirte en idol sin buscarlo. El caso más extremo es el de UmJi (GFriend) que iba por la calle para cenar con sus amigas cuando el CEO de Source Music se bajó del coche para darle su tarjeta y rogarle que hiciera una audición para su compañía.

La mayoría de los idols con más éxito tienen historias similares que contar: Sehun (EXO) tuvo a un trabajador de SM Entertainment detrás de él durante casi 30 minutos hasta que lo convenció para que cogiese la tarjeta. Y Jungkook (BTS) falló en la audición a la que se presentó y 13 compañías diferentes que vieron su vídeo lo llamaron al día siguiente.

La verdad es que eran bastante adorables.

Y una tercera opción son los reality shows como No Mercy,  que dio a luz a MONSTA X o el famoso Produce 101, cuna del grupo femenino I.O.I y el masculino Wanna One. Son programas competitivos, salvajes y crueles en los que se impone la ley del más fuerte.

Si tienes la suerte de entrar en cualquiera de las compañías por estas vías, enhorabuena, pero no te alegres demasiado porque eso no significa absolutamente nada.

Entrenamiento: la vida del trainee

Un trainee es una persona que necesita, como el nombre indica, entrenamiento. En algunos casos, ese período puede variar muchoYoungjae (GOT7) estuvo apenas siete meses y sin embargo, Jihyo (TWICE) diez años. Hay muchos factores que intervienen en estas matemáticas: tu edad, tu talento o que encajes en los proyectos que tiene la compañía.

De lo que no te puedes librar es del trabajo y el estudio. Mientras esperan para debutar les enseñan idiomas, los obligan a ir al colegio y los forman en canto, rap y baile. Los trainees (e incluso idols que ya han debutado) tienen que acabar sus años de enseñanza obligatoria y a veces incluso compaginan sus actividades con la universidad.

DK (Seventeen) y Yuju (GFRIEND) en su graduación del instituto

Hay que tener en cuenta que existen trainees tan pequeños que detener sus estudios podría acabar con su futuro profesional, ya que muchas veces nunca jamás llegan a debutar y tienen que buscar una alternativa al sueño de convertirse en estrellas del kpop.

Hay talentos que debutan a edades muy tempranas como Seungri (BIGBANG), Jungkook, Zelo (B.A.P) o IU que lo hicieron con quince años o Taemin (SHINee) y BoA que ya pisaban los escenarios con catorce y trece años respectivamente. Pero eso no es lo habitual.

IU (pre 2008/ 2015)

Madrugar, ir a clase, cocinar y ensayar hasta desvanecerse es el calendario de los trainees, para quienes cada día se convierte en un nuevo reto en el que tienen que destacar. Ser polivalente es lo mejor si quieres tener más oportunidades de encajar en un proyecto. Y por supuesto, nada de esto es gratis.

El idol es una inversión y las empresas se gastan su dinero en conseguir artistas que se lo puedan devolver después. Las deudas y contratos los obligan a que parte de sus ingresos y beneficios (un porcentaje altísimo) vaya directamente a la compañía. La mayoría debutan, triunfan y años después cubren esa deuda.

Taemin (2008/2016)

Pero, otros se quedan por el camino. Algunos llegan a subirse a un escenario pero si los números no son buenos, caen en el olvido. Es la cara amarga del kpop, una industria de la que sólo escuchamos los grandes nombres y nos olvidamos fácilmente de todos los que no llegaron tan lejos.

No obstante, aunque no puede ignorarse que hay historias tristes, nos gusta quedarnos con las agradables. Hace un año, por fin debutó Kim Samuel, una historia de lucha y superación. Samuel es un buen ejemplo de que a veces con persistencia, trabajo duro y mucha suerte, se puede conseguir un final feliz.

 

Anuncios
Iguazel Serón

3 comentarios sobre ““MAMÁ, PAPÁ: QUIERO SER IDOL”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s